sábado 7 de enero de 2012

Nada.



Cómo saberlo. 
Cómo saberlo... 
Dónde puedo encontrar la respuesta a tan malintencionada pregunta.
El tiempo, dicen, sana todas las heridas. 
El tiempo... ya ha pasado bastante.
Bastante ha pasado desde aquella última vez en que sentí cosquillas en mi barriga; desde aquella vez en que confié sin condiciones.
Hoy, susurran, la vida me da una nueva oportunidad.
Susurros que no cesan en mi cabeza; sólo se hacen más y más fuertes.
El paso del tiempo... un, dos, tres, cuatro minutos, horas, días y años.
Parecen suficientes... pero no lo son.
No lo han sido!
El grueso abrigo que cubre a este polizón de recuerdos no permite que haya cosquilla alguna.
Sentidos agónicos... sensaciones vacías.
Cuánto quisiera que despertases en mi aquello que una vez fue.
Pero tú no eres ella. Y yo... yo, ya no soy yo.
Entregarme a ti quisiera. Dios sabe.
Pero un extraño sentimiento impide que dé el paso.
Me pregunto si es temor; miedo a no caer nuevamente.
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...
Dices tener las respuestas. 
Pero sólo dudas y más dudas generas.
Frío y distante parezco; pero en verdad son gritos los que de mi escapan suplicando por un poco de tu atención.
Quisiera decirte las cosas más bonitas que nunca alguien haya dicho o pensado.
Quisiera poder teñir el cielo de mil colores, impregnar la tierra de exquisitos sabores, y hacer brotar del mar la delicadeza que sólo tú muestras al decir "hola, buenos días" o un simple "¿cómo estás?, sólo para poner a tus pies esa magnífica conjugación de elementos en una única y perfecta sinfonía que sea, con tanto atrevimiento, por poco comparable a tu infinita perfección.
Quisiera... pero no puedo.
Ahora sólo soy un lío de pensamientos, indecisiones, desconfianzas y emociones.
No querrías algo así. Creo. Sería lo normal.
Pero, a estas alturas, qué es lo "normal"?!
Nada.
Todos definen su propia normalidad. 
Todos encerrados en su propio yo, en su propio egocentrismo.
No hay tiempo para ver qué ocurre con el de al lado.
No hay tiempo.
Pero tú te lo has dado. Has creado tiempo para ello.
Y aún así, yo, idiota por definición, no puedo apreciarlo.
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...
Cómo saber lo que siento!
Odio, temor, sufrimiento, dolor, satisfacción, placer, miedo, culpa, engaño, anhelo, frustración, enojo, ira, desagrado, protección, compasión, disgusto, asco, agrado, ternura, resguardo, amor, seguridad, felicidad...
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...

Mejor sentir nada.
Punto final.


martes 6 de diciembre de 2011

No llegaré a la hora ( ! )

Últimamente se hace normal que llegue atrasado a todo lugar al que me propongo ir...
No sé si será ya una costumbre en mi.
No lo sé.
Problemas varios me ha traído. Problemas varios.
Mi reloj está bien... Está claro que sólo soy yo el que se retrasa.
Quizás...
Sólo quizás...
Lo mejor sea retrasar el reloj de mi vida una media hora.

sábado 19 de noviembre de 2011

Naranja

¡Lo mismo de siempre! ¡el tiempo se me hace escaso!
No sé qué hacer... ¡¡inventar horas y agregarlas a mi día sería la solución!!  
Estupideces...
Tomo un té. Debo estudiar... pero no se me da la gana.
No es que no se me de la gana... es demasiado tedioso. 
No quiero aburrirme.
¡Que el perro se calle!
Los segundos pasan. Se viene una semana agotadora.
Extraño a mis amigos:
Uno anda de viaje. Otro tiene mejores cosas que hacer. 
Malditas novias! La otra... brilla por su ausencia.
Los demás... hace tiempo que no sé de ellos.
Hace calor. Me duelen las manos.
Quiero una naranja...
¿Por qué uno de los parlantes suena más fuerte que el otro?
Cables... cables... ¡malditos cables!
Me está dando sueño...
¡pero quiero una naranja!
Los minutos pasan.
Iré a ver a la cocina algo para comer.
¡¿Quién dejó la puerta abierta?!
Estas niñas por qué tienen que ser así!
Son unas descuidadas...
algún día les van a robar la cabeza y ni cuenta se darán.
AHHHH!!  ya no aguanto el hambre.
Por favor... por favor... que haya una naranja.
Uuuhh!  está demasiado frío el piso de la cocina.
¿Por qué tuvieron que poner cerámica?
Mierda! quería una naranja!!!  siempre se las comen antes de que pueda probarlas!
Estas niñas!! 
Se me quitó el hambre...
ahora tengo frío. Mejor duermo.
Un vaso de agua estaría bien... aunque mejor tomo jugo... hey! jugo de naranja!
soy un idiota... debiera estar estudiando.
Las horas pasan.
Soy un irresponsable.. siempre dejo todo para última hora.
Llegará el día en que mi blabla ya no tendrá efecto...
No! que ese día no llegue.
Esos perros se van a callar?!  a veces me dan ganas de matar a esa perra!
Tengo que estudiar.
Da igual... no tengo ganas... 
Mejor subo a mi dormitorio.
No sé en qué momento decidí meterme en esto... tanto estudio, todo tan asquerosamente fome y sin sentido.
Quiero vacaciones ahora!!
Mis dientes! que no se me olvide.
Esos perros!!!
Mejor me acuesto de una vez! 
Ay no! debo apagar esto... nah... el enchufe es la opción.
Adiós!




sábado 1 de octubre de 2011

Nuevas Direcciones...

Desde un tiempo a esta parte todo ha sido confuso: desde la simple decisión de levantarse o no en las mañanas, hasta aquella importante situación en la uno se encuentra cuando se pasa la vida por delante y se debe optar sólo entre dos caminos.
No he podido decidirme... en lo que estoy me siento bien. Pero no es lo mejor ¿Según quién?  Según yo mismo... mi camino actual se interpone con mi futuro, con aquello que tanto esfuerzo ha costado conseguir.
Hoy, trabajo con un grupo de personas que se han vuelto importantísimas en mi vida. Tanto es así, que la visión de la amistad que antes tenía cambió radicalmente. Entre ellos y ellas, he encontrado a un par que se ha posicionado como pilares muy importantes, confidentes y confesados. Sin embargo, es el trabajo junto a ellos lo que me está alejando de mi futuro profesional. No encuentro la forma de hacer coincidir ambos mundos... la Universidad y mi vida como agente de cambio parecieran no ser compatibles... eso me destroza.
Acudí por ayuda... y la indicación o sugerencia fue: debes programar tu día, las actividades que tienes en él y, además, debes dejar aquello que esté "demás". 
¿Qué está demás? 
No los quiero dejar.
En mi casa la situación llega a ser infartante. Mi familia no quiere verme perdido; se entiende.
Pero aún no sé qué camino tomar... cómo junto ambas cosas, sin tener que descuidar los flancos.
Estoy en una encrucijada.
¿Por dónde me voy?

ahhhhhhhhhhhhhhhhhh!


domingo 28 de agosto de 2011

Necesitaba decirlo.

AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!

viernes 19 de agosto de 2011

No me reconozco ( ! )

Creo tener serios problemas.
El principal de ellos: no sé si son conmigo mismo.
Otro es: no tengo ganas de resolverlo ahora.

Por último: qué más da lo que diga la gente.


martes 10 de mayo de 2011

: Psicópata Desquiciado ( ! )

Tengo ganas de decirte lo que siento.
Tengo ganas de que escuches cuando te lo diga.
Tengo ganas de que digas "siento lo mismo".
Tengo ganas de abrazarte.
Tengo ganas de que me abraces.
Tengo ganas de besarte.
Tengo ganas de que me beses.
Tengo ganas de escarpar junto a ti.
Tengo ganas de que consientas el escape.
Tengo ganas de que tomes la riendas.
Tengo ganas...
Tengo ganas de muchas cosas.
Todas tienen que ver contigo.
Pero primero... habría que conocernos.

sábado 19 de marzo de 2011

: Temeroso...Temerario ( ? )

Sí, tengo miedo de empezar mi "nueva vida". Los nuevos proyectos que he preparado solo o con otras personas me están empezando a asustar! Sí! y lo peor es que no sé ni tengo la más mínima idea del porqué.
Cobarde no me considero, pero a ratos me están dando ganas de retractarme... de no seguir adelante con ellos. Se ven bien, prometen... pero significan tomar una responsabilidad que desde hacía mucho tiempo no tenía.
Proyectos que auguran poder... muy tentador. Otros que prometen regocijo interior... me agradan. Y otros que, a primera vista, sólo vislumbran un tinte de egoísmo, pero que en el fondo, mucho de razón social tienen.
Son todos distintos. Proyectos que vienen y que van. Pero no sé si estoy preparado para tanto. Sólo de recordar que ya estoy en mi tercer año de Derecho, cosa que acarrea una enorme responsabilidad de por sí, me aterra!
Pero yo, que no puedo estar haciendo sólo una cosa, siempre debo estar buscando más enredos y compromisos y responsabilidades, a veces innecesarias.
No sé... sólo tengo claro que tengo un poco de... temor. Sí, temor. Ya que, si algo llega a salir mal... el único que se sentirá podrido por dentro seré yo.
Pero qué más da!
Vamos adelante!