Cómo saberlo...
Dónde puedo encontrar la respuesta a tan malintencionada pregunta.
El tiempo, dicen, sana todas las heridas.
El tiempo... ya ha pasado bastante.
Bastante ha pasado desde aquella última vez en que sentí cosquillas en mi barriga; desde aquella vez en que confié sin condiciones.
Hoy, susurran, la vida me da una nueva oportunidad.
Susurros que no cesan en mi cabeza; sólo se hacen más y más fuertes.
El paso del tiempo... un, dos, tres, cuatro minutos, horas, días y años.
Parecen suficientes... pero no lo son.
No lo han sido!
El grueso abrigo que cubre a este polizón de recuerdos no permite que haya cosquilla alguna.
Sentidos agónicos... sensaciones vacías.
Cuánto quisiera que despertases en mi aquello que una vez fue.
Pero tú no eres ella. Y yo... yo, ya no soy yo.
Entregarme a ti quisiera. Dios sabe.
Pero un extraño sentimiento impide que dé el paso.
Me pregunto si es temor; miedo a no caer nuevamente.
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...
Dices tener las respuestas.
Pero sólo dudas y más dudas generas.
Frío y distante parezco; pero en verdad son gritos los que de mi escapan suplicando por un poco de tu atención.
Quisiera decirte las cosas más bonitas que nunca alguien haya dicho o pensado.
Quisiera poder teñir el cielo de mil colores, impregnar la tierra de exquisitos sabores, y hacer brotar del mar la delicadeza que sólo tú muestras al decir "hola, buenos días" o un simple "¿cómo estás?, sólo para poner a tus pies esa magnífica conjugación de elementos en una única y perfecta sinfonía que sea, con tanto atrevimiento, por poco comparable a tu infinita perfección.
Quisiera... pero no puedo.
Ahora sólo soy un lío de pensamientos, indecisiones, desconfianzas y emociones.
No querrías algo así. Creo. Sería lo normal.
Pero, a estas alturas, qué es lo "normal"?!
Nada.
Todos definen su propia normalidad.
Todos encerrados en su propio yo, en su propio egocentrismo.
No hay tiempo para ver qué ocurre con el de al lado.
No hay tiempo.
Pero tú te lo has dado. Has creado tiempo para ello.
Y aún así, yo, idiota por definición, no puedo apreciarlo.
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...
Cómo saber lo que siento!
Odio, temor, sufrimiento, dolor, satisfacción, placer, miedo, culpa, engaño, anhelo, frustración, enojo, ira, desagrado, protección, compasión, disgusto, asco, agrado, ternura, resguardo, amor, seguridad, felicidad...
Cómo saberlo.
Cómo saberlo...
Mejor sentir nada.
Punto final.



